Despierta, estás muriendo.

Ahora mismo, en este mismo segundo, te estás muriendo. Todos los días que te despiertas te estás acercando al final de tu vida. El hecho de que estés en este mundo es un puto milagro. La combinación de neuronas, células, tejidos y ADN que se han unido para que llegues a la vida es tan improbable como maravillosa.

Tienes la oportunidad de vivir durante unos 70 u 80 años, siendo la esperanza de vida más larga que ha tenido el ser humano en la historia. Vivimos en una gran masa de tierra y agua que literalmente gira alrededor de un sol, por la noche podemos ver miles de bolas de gas ardiendo en forma de estrellas a millones de kilometros de distancia y una luna que orbita alrededor de nosotros.

¿No es increíble?

Vivimos en un planeta con cientos de animales diferentes y países en los que habitan personas que viven vidas únicas con sus propios idiomas y culturas. Tenemos vehículos que vuelan por el cielo a cientos de kilometros por hora para que podamos visitar todos estos lugares extraños y en nuestro camino podemos ver las nubes a través de una ventana sabiendo lo que es tener la vista de un pájaro. Hay vida brotando en todos los rincones del mundo. Contamos con tecnología que nos permite conectarnos con cualquier persona del mundo al instante y hablar con personas cara a cara a miles de kilómetros de distancia.

Podemos llegar más lejos que nunca antes en toda la historia de nuestra existencia. ¿Y qué estamos haciendo en este corto tiempo en el que vamos a tener la oportunidad de disfrutar de este espectacular planeta? MIRAR NUESTROS SMARTPHONES 8 HORAS AL DÍA Y PUBLICAR FOTOS EN REDES SOCIALES O MIRAR LA TELE HASTA QUE NOS VAMOS A LA CAMA. ¿QUÉ?. ¿CÓMO HEMOS LLEGADO A ESTO? ¿QUÉ COJONES ESTAMOS HACIENDO?

Deja de gastar dinero en cosas superfluas, deja de decorar tu casa, deja de comprar tecnología que te quita tiempo y exige tu atención cada hora del día. Despierta. Abraza a las personas que te rodean. Crea relaciones duraderas. Viaja por el mundo y contribuye a mejorarlo.

Empieza a crear. Deja de consumir.

No desperdicies esta oportunidad absolutamente inmerecida que se te ha dado en esta vida. A nadie le importa qué iPhone tienes o cuántas chorradas puedes comprar.

Deje de gastar y comienza a ahorrar. Obtén la libertad y empieza a vivir porque ahora mismo te estás muriendo.

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